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Noticia

Adiós a un gran productor de reggaeton “Buda”


05/02/07

Sin ser despedido por sus colegas del género, el productor musical Buda recibió cristiana sepultura el viernes cuando sus restos fueron trasladados, en compañía de familiares y amigos, hasta el cementerio Borinquen Memorial Park II, en Caguas.

La ausencia de los raperos –tanto de la vieja como de la nueva escuela del reggaetón– también se percibió en la funeraria Buxeda en Hato Rey, donde se ofreció una misa por el alma del empresario.

El único que estuvo presente fue Cosculluela, a quien le sorprendió mucho no ver a sus compañeros del género.

“Allá ellos. Tendrán sus razones por no haber venido. ¡Es triste!”, reiteró conmovido por la partida de su pana.

En un ambiente de notable tristeza y entre aplausos fue despedido Buda, quien falleció el pasado miércoles en la noche por una aparente embolia en el pulmón. También ha trascendido que su muerte se debió a una sepsis, una infección sanguínea provocada por una bacteria.

Debido a que conocían bien el sentir de Francisco Muriel Castillo, nombre real del artista, a quien vistieron de blanco y con un rosario entre sus manos, la familia no permitió que se le tomaran fotos ni vídeo, sólo al ataúd color bronce cuando estuviera sellado.

Los padres del empresario artístico, Irene Castillo y Tomás Muriel; así como su hermana Maribel Muriel Castillo, y su compañera consensual Coralys Brady Dávila, no pudieron contener el llanto al momento de despedirse.

Tanto así que Coralys, ahogada en llanto, besó el féretro de su pareja y prometió a viva voz que el documental “Buda’s Family: The True Story” se lanzaría próximamente.

“Buda for ever. Lo vamos a hacer, ya verás”, acotó su compañera.

Entre los centenares de familiares que no dejaban de llorar, se vio volar hacia el cielo un globo en forma de corazón rojo que leía: Te quiero mucho.

Como parte del duelo, la madre de Buda, con un dejo de tristeza, se dirigió a los presentes en el cementerio para agradecerles su presencia.

“Le damos las gracias a todos los que lo amaron, porque él amó bastante”, dijo llorosa Irene Muriel.

Maribel, hermana de Buda, agregó que “no me salen palabras, aunque tendría muchas para hablar de mi hermano. Mi hermano fue muy especial para mí y mi familia”.

“Por favor pidan por nosotros y por nuestra fortaleza”, expresó.

Su esposo, Luis Alberto Sánchez, también se unió a las palabras de la familia recordando a “Frank” y “Papito”, como también le apodaban al productor musical, a quien describió como una persona “emprendedora”.

Pese a que sólo se presentó a la funeraria, el licenciado René Muñoz del Castillo, que ha representado a varios exponentes del género, manifestó a este diario que “a Francisco lo conocía desde que tenía 15 años. Fue el mismo personaje y un gran soñador”.

“Es una de las columnas vertebrales del género, porque creía en lo que hacía y lo defendía. Fui su abogado en varios casos que tuvo, como el de los (perros) pitbulls que tenía en la casa y no se los permitían tener; un caso de Ley 54 y otro de armas con Tempo, que se cayó”, dijo.

Al son de su reggaetón

Buda, de 34 años de edad, fue llevado hasta su última morada al son de las canciones de sus artistas que participan en las producciones musicales “Buda’s Family” y “Buda’s Family II”.

Una guagua “tumba coco” esparció el alborotoso ritmo, dejando escapar palabras soeces en las letras hasta llegar al cementerio.

Allí se encontraban tres patrullas de la Policía estatal como manera de prevención por tratarse de un rapero, según supo PRIMERA HORA.

Cuando concluyó el sepelio, ya las patrullas habían desaparecido del lugar.