Artículo

Ángela Ríos y el desgarrador testimonio que deja la desaparición de su esposo en La Calera

La esposa de Javier Velilla Arrieta, el hombre desaparecido luego de los recientes deslizamientos en las zonas rurales de La Calera habló sobre cómo se enteró de la desaparición y la situación que vive actualmente su familia

lrojas
14/11/2022
Deslizamientos en zonas rurales de la Calera. Foto: W Radio - Jose David Rodríguez

Deslizamientos en zonas rurales de la Calera. Foto: W Radio - Jose David Rodríguez

Ángela Ríos, esposa de Javier Velilla Arrieta y con quien tiene cuatro hijos, vive hoy por hoy una constante incertidumbre, pues luego de dos días, no da con el paradero de su esposo, quien desapareció luego de que una avalancha lo arrastrara debido a las fuertes precipitaciones que se han presentado recientemente en las zonas rurales de La Calera. 

La emergencia que ha dejado la ola invernal en Colombia no es ajena y no distingue entre cosas materiales y vidas humanas. Para Ángela Ríos la incertidumbre de no saber en dónde se encuentra su esposo, no cesa.

“Se demoró mucho la ayuda, demasiado. Entiendo que la demás gente también está inundada, tienen casas caídas pero eso es material, la vida de mi esposo está allá metida en ese río. Lo material se consigue, una vida no”, contó Ríos.

Y es que la situación no sólo es inherente a ella, sino a sus hijos también. “Es un papá de cuatro hijos. Ustedes no saben la angustia que yo tengo. Qué le voy a decir a tres niños de ocho, nueve y diez años, tengo una niña de 18 que está en el río buscando a su papá, pero qué le voy a decir a los otros tres cuando no lo vean”, expresó.

Cuenta Ríos que su esposo trabaja como guardia de seguridad motorizado y que se encontraba de turno cuando pasó todo. 

“Estaba laborando en su turno de 9:00 de la mañana a 7:00 de la noche y la tragedia fue como a las 4:30 de la tarde”, dijo.

Por la misma línea, relató lo que habló con su esposo por última vez y cuál fue el último momento en el que supo algo de él.

“Mis hijos juegan fútbol, yo estaba en la cancha con los niños y estaba lloviendo. Él me llamó y me dijo que allá estaba lloviendo, me mandó un video en dónde él está en la portería y efectivamente estaba lloviendo, yo le dije que no me podía ir para la casa porque estaba lloviendo y los niños se mojaban entonces él me dijo que nos quedáramos ahí y ya, desde el sábado (12 de noviembre) a las 3:18 de la tarde no sé nada de él”, contó.

También, dio su testimonio sobre cómo se enteró de lo que le había sucedido.

“Cuando yo me enteré eran las 5:20 de la tarde, me enteré porque vi la catástrofe que estaba pasando en la vía La Calera, yo vivo en el kilómetro 5 de esta vía en el barrio San Luis, entonces vi todo lo que subieron a los grupos del barrio”. dijo.

Lea también

Así mismo, fue una ‘corazonada’ la que la impulsó a intentar contactarse con él. “Me dio una corazonada y lo llamé a su celular pero no me contestó, lo llamé al teléfono corporativo y tampoco contestó, entonces ahí decidí llamar a su compañero de trabajo y él me confirma que la avalancha se había llevado a mi esposo y que no habían podido hacer nada”, dijo Ríos. 

De igual forma contó que hacía las 5:40 de la tarde salió para el lugar y cuando llegó encontró que había gente de la comunidad y uno que otro bombero y rescatista, pero que no se tomaron con seriedad el asunto, pues dijo que “los Bomberos de La Calera vinieron a la zona, se tomaron una ‘selfie’ como si eso fuera para recochas o para subir un estado a WhatsApp o Facebook, y se fueron. Eso no se hace”.

También, que estaban necesitando una retroexcavadora pero a la maquinaria la mandaban para otros lugares. “Necesitábamos una retroexcavadora y no, todo lo mandaban para Patios, allá la vía estaba cerrada solamente, pero no habían vidas en peligro, estaba colapsada y cerrada, pero mi esposo era el que estaba enterrado allá. No es justo”. 

Como consecuencia de lo anterior, Ríos, según cuenta, no tuvo otra opción sino, con la ayuda de la comunidad, bloquear la vía. “Yo bloqueé la vía y dije, a la retro no la dejo pasar hasta que vengan a lo que es primero, y primero es mi esposo. A mi no me importa que vengan a darle vía a un carro de aquí de los ‘ricachones’ solo porque tienen plata. Aquí hace falta mucha ayuda”. 

Finalmente sentenció enfatizando que “si todo se hubiera movido hoy, como se hizo ayer, si como gestionaron ayer se hubiera gestionado hoy, mi esposo ya hubiera salido de allá. Nosotros vivimos en una zona de riesgo y así mismo somos una zona olvidada, pero sí pagamos luz, agua y todos los servicios”, cerró.